LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN EN EL
PROCESO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
Actualmente,
las universidades buscan ingresar en la educación virtual a través del sistema
e-learning con la incorporación de las TIC aplicadas a sus proyectos dinámicos,
educativos, con los docentes y en el proceso de enseñanza-aprendizaje, buscando
integrarse al giro que viene dando el sistema de educación superior. No
obstante, algunos factores como el uso y apropiación de las TIC determinan qué
tan beneficioso puede llegar a ser la participación del estudiante según sus
características, es decir, el estudiante, se adapta o no, al sistema de
educación virtual.
Desde que a
mediados de los años noventa, coincidiendo con la eclosión de Internet, se
produjo un incremento generalizado del uso de las tecnologías de la información
y la comunicación, las instituciones educativas, y particularmente las
universidades, han mostrado un progresivo interés en la incorporación de estas
tecnologías a su actividad docente. Algunos de los factores que parecen haber
contribuido a esta tendencia los señalaba Bates (1993) hace ya una década: la
Accesibilidad que proporcionan las TIC, su potencial pedagógico, la facilidad
de manejo por parte de profesores y estudiantes, y la creciente presión social
para la incorporación de dichas tecnologías. Junto con estos factores, la
necesidad de superar las limitaciones espacio- temporales de la docencia
presencial y las nuevas oportunidades que proporciona un espacio universitario
global han constituido otras poderosas razones para este creciente interés.
A pesar de
ello, no todas las experiencias de incorporación de las TIC a la actividad
docente universitaria han surtido el éxito esperado. Más aún, podría decirse
que una buena parte de estas experiencias no han pasado de un estado
incipiente, con un impacto escaso o marginal en sus instituciones y en algunos
casos, además, con unos costes económicos elevados.
La
experiencia acumulada y el seguimiento de algunas prácticas exitosas en el uso
educativo de las TIC nos indican algunos de los factores clave que pueden estar
implicados en una integración adecuada de estas tecnologías en la formación
universitaria. Estos factores, desde nuestro punto de vista, están
relacionados, principalmente, con la supeditación de la tecnología a una
estrategia de formación definida, que responda a la misión y a los valores de
la propia universidad y a sus objetivos docentes.
Planificar el proceso de enseñanza-aprendizaje
De acuerdo
con Zabalza, la capacidad de planificar conforma una de las primeras
competencias del profesor; por lo que la mejora de la enseñanza depende en gran
parte de la calidad y actualización pedagógica de esta competencia. La
competencia planificadora del docente es el resultado del equilibrio de una
serie de fuerzas, que pueden variar según el contexto:
- La predeterminación oficial de la asignatura —descriptores—.
- Los contenidos básicos de la asignatura.
- El marco curricular en que se ubica la disciplina —plan de estudios, perfil profesional, en qué curso, duración—.
- La visión de la asignatura y su didáctica —experiencia docente y estilo de enseñanza—.
- Las características de los alumnos —número, formación, intereses—.
- Recursos disponibles.
- Concepción cognitiva: la cual
define la planificación como un proceso interno del profesor; es decir, el
conjunto de procesos psicológicos básicos con los cuales la persona pone en la
balanza los fines y los medios, con el objetivo de encontrar un marco
referencial que encamine sus pasos hacia una acción concreta.
- Concepción conductual: en la cual la planificación se define como la serie de cosas que los docentes realizan a la hora de planificar. Se dice fácil que los profesores debemos diseñar y desarrollar el programa de nuestra asignatura, sin embargo se trata de una tarea compleja, de la cual somos agentes más no propietarios. El proceso de planificación requiere de un cuidadoso análisis y de toma de decisiones que tengan en consideración unos principios para su aplicación eficaz. La planificación del proceso de enseñanza- aprendizaje, siguiendo a Valverde (1990), debe poseer las siguientes características:
- Flexibilidad: Todo plan debe ser posible de adaptar a las circunstancias y prever alternativas
- Realista: Adecuado a las condiciones concretas en las que se desarrolla la enseñanza es decir, tomando en cuenta las restricciones materiales, temporales, y capacidades de los estudiantes.
Bibliografía:
Sigalés, C. “Formación universitaria y TIC: nuevos usos y nuevos roles”.
Revista de Universidad y Sociedad del Conocimiento (RUSC), Vol. 1, No. 1, 2004.
Disponible en http://www.uoc.edu/rusc/dt/esp/sigales0704.pdf.



